sábado, 7 de octubre de 2023

Artemisa Xakriabá em Barcelona - Não ao Marco Temporal!

 

Artemisa Xakriabá no Festival Esperanzah
(Tradutora: Natalia Leiria Dantas)

Debat ‘Viure per evitar el col·lapse’ al festival Esperanzah



Als Mitjans de Comunicació






                                                        A l'Ajuntament de Barcelona

Actes IndiFest, LaFEDE i CIEMEN






Al Festival Esperanzah (7 al 9 d’octubre 2023) vam comptar amb la participació en una de les taules rodones d’Artemisa Xakriabá. Ella és activista climàtica i pels drets dels pobles indígenes del poble Xakriabá, al sud-est de l’estat de Minas Gerais, a Brasil. La jove de 23 anys va ser una de les veus destacades contra les polítiques de Bolsonaro de destrucció de l’Amazonia a la vaga del clima a Nova York, l’any 2019. És també la representant de l’Aliança Global de les Comunitats Territorials dels pobles indígenes.

Artemisa Xakriabá ha participat del debat ‘Viure per aturar el col·lapse’ juntament amb Maria Garcia, Francisco Vera i Gil Hortal, moderat per Sergi Picazo. El debat, en el marc del festival Esperanzah, coordinat per una cooperativa que posa al centre de l’esdeveniment la difusió de l’economia social i solidària i posa en valor de la cultura com a eina de transformació social.

Artemisa Xakriabá: "Los pueblos indígenas nos llevamos la peor parte del cambio climático"

La joven activista climática Artemisa Xakriabá, que ha visibilizado la lucha de los brasileños por cuidar los recursos propios en todo el mundo, sostiene, en una entrevista con EFE, que los pueblos indígenas son los que se llevan "la peor parte" del cambio climático. Enmarcada en la "generación Greta Thunberg", Xakriabá llamó la atención de los medios cuando en la Cumbre del clima de Naciones Unidas en Nueva York, con apenas 19 años, alzó la voz sobre el malestar de su gente frente a las políticas ambientales del Gobierno del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, a quien consideró "responsable" de que la selva amazónica ardiera en llamas.


L'Assembleia de MBCFR hem acompanyat i fet d'intèrprets de l'Artemsa Xakriabá tots els dies que ha estat a Catalunya.

lunes, 5 de septiembre de 2022

Acto #ForaBolsonaro - Por la vida y la democracia en Brasil (invitación y manifiesto)

¡Nos vemos el miércoles 7/09, en la Pl. Sant Jaume (Bcn), 19h!

 

MANIFIESTO 

#ForaBolsonaro - Por la vida y la democracia en Brasil

Somos las Mujeres Brasileñas contra el Fascismo y el racismo (Barcelona), una asamblea de brasileñas en la diáspora, feminista, diversa, antirracista, decolonial y suprapartidista. El primer acto de las primeras integrantes del grupo de las MBCF tuvo lugar aquí mismo, en la Pl. Sant Jaume de Barcelona, tras el asesinato de la concejala brasileña Marielle Franco, en marzo del 2018, pero la asamblea nació en septiembre de este mismo año con el movimiento #EleNão, realizado por mujeres brasileñas en muchos países del mundo, ante el peligro de que la extrema derecha, con su discurso de odio y claramente fascista, entrara en las instituciones brasileñas.

No paramos de luchar de forma unitaria, desde el minuto cero de ese gobierno genocida, etnocida, ecocida y corrupto.

La entrada de Bolsonaro a la Presidencia de Brasil fue una terrible noticia para la democracia, la convivencia, la vida y los derechos humanos. Perjudica a la gran mayoría de la población brasileña, incluso, a la mayor parte de las personas a las que les han engañado para votar al Bolsonarismo.

No nos resignamos ante la llegada a la Presidencia de la República de un grupo de personas que alberga fascistas y neonazis, muchos de ellos, militares de la época de la dictadura en nuestro país.

En Brasil, los partidos y organizaciones fascistas y de extrema derecha continúan siendo una amenaza seria. Esas fuerzas tratan de fortalecerse cada día. La extrema derecha ataca los derechos de las personas LGTBIQA+ y de las mujeres en general, como un elemento clave en su intento de hacer retroceder los derechos de todas las personas. Tenemos que ofrecer una respuesta unitaria ante estos ataques, sin dejar ninguna posibilidad de promover su odio.

En Brasil se ha producido una enorme crisis en muchos ámbitos desde que empezó el gobierno de extrema derecha de Jair Bolsonaro, y es una constante la reivindicación de derechos y la demanda de justicia y equidad, especialmente de los sectores más desposeídos y discriminados de la población y también de organismos de defensa de los derechos humanos.

Durante el gobierno de Bolsonaro, fueron enviados al presidente del Congreso de Diputados, 148 pedidos de impeachment, firmados por más de 2000 personas y más de 550 organizaciones brasileñas.  Los profesionales de la Salud denunciaron a Bolsonaro por genocidio y crimen contra la humanidad ante el Tribunal de La Haya. De hecho, una coalición de 60 entidades pide la condena de Bolsonaro por su manejo de la pandemia, por obviar las pautas para frenar la epidemia de la COVID-19 e implementar políticas de exclusión contra los pueblos indígenas. La Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil pidió a la Corte Penal Internacional que investigue a Bolsonaro por su política anti-indígena, a la que califican de genocidio y ecocidio.

Bajo el mandato de Jair Bolsonaro, la deforestación en la selva amazónica es, de lejos, la mayor del mundo, llegando hasta el nivel más alto en más de una década. La destrucción, que ha sido impulsada por los madereros que despejan la tierra para la cria de ganado y para las operaciones mineras ilegales, provocó la indignación mundial en 2019, cuando enormes incendios forestales hicieron estragos durante semanas. Y es que un 40% de la Amazonia está en riesgo de convertirse en una sabana, hay récord de deforestación en una década y, en el último año la deforestación en la selva se igualó, en tamaño, al Líbano, creciendo en un 9,5%.

Durante la pandemia han muerto más personas negras e indígenas que otros grupos de la población brasileña porque no han recibido la atención a la que legalmente todas tenemos derecho. Varias organizaciones de la sociedad civil, representantes de los Pueblos Indígenas y Quilombolas y algunos partidos se manifestaron ante la Corte Suprema para reivindicar y denunciar que el gobierno Bolsonaro ha fracasado y no ha logrado combatir la enfermedad en aldeas y quilombos. Solicitaron al Tribunal Supremo que obligara al Ejecutivo de Bolsonaro a cumplir con sus mandatos constitucionales en cuanto a la salud de estos grupos.

Las poblaciones quilombolas, descendientes de las personas esclavizadas que huyeron de la servidumbre, de la violencia y de la muerte, históricamente han sido discriminadas y sufren el peso del racismo estructural, institucional y ambiental vigente en Brasil. El resultado de este proceso se refleja en las peores condiciones de salud, saneamiento, educación e infraestructura presentes en más de 5.500 comunidades auto declaradas, repartidas por todo el territorio brasileño. En el caso del covid-19, la mortalidad entre quilombolas puede ser hasta cuatro veces mayor que en la población general, según datos recopilados por la Coordinación Nacional de Coordinación de Comunidades Rurales Quilombolas Negras.

Brasil es uno de los países con mayores disparidades sociales del mundo, lo que, sumado a la falta de planificación por parte del gobierno de extrema derecha de Jair Bolsonaro para enfrentar la pandemia, se convierte en un "cóctel” perfecto para que el desarrollo de la actual crisis de salud aumente las inequidades étnico-raciales y económicas existentes.

Brasil vive una enorme escalada del número de grupos neonazis: del año 2015 al año 2021 han pasado de 75 a 530, según el monitoreo realizado por la antropóloga Adriana Dias, que lleva veinte años investigando las actividades de esos grupos en Brasil. También vive un aumento exponencial de denuncias de discursos de odio y violencias, que exaltan esa ideología de extrema derecha, con el consecuente aumento de investigaciones policiales del crimen de apología del Nazismo.

Según la antropóloga, la presencia del neonazismo en Brasil ha crecido mucho y ha ganado visibilidad a raíz del discurso y de las acciones de Bolsonaro. De hecho, en sus investigaciones, encontró una carta en la que Bolsonaro agradecía el apoyo a los partidarios radicales neonazis, publicada en la web neonazi Econac: “Todo el retorno que recibo de los anuncios se convierte en un estímulo para mi trabajo. Sois la razón de la existencia de mi mandato”.

Todo eso refuerza los vínculos históricos del mandatario brasileño con esa ideología y también refuerza la afirmación de que la base del bolsonarismo es neonazi, y cada día hay más evidencia del coqueteo, pasado y presente, del presidente Jair Bolsonaro con el nazismo y de sus fuertes lazos con una ideología totalitaria y mortal.

El ministro de Defensa de Brasil, se estrenó con elogios y celebración al golpe militar de 1964, la dictadura brasileña; el ex secretario nacional de Cultura, Roberto Alvim, emuló en video institucional a Joseph Goebbels.

Bolsonaro se considera a sí mismo un nacionalsocialista, demuestra desprecio por la democracia, el estado de derecho y el propio sistema parlamentario, y coquetea frecuentemente con el cierre de los poderes de la República y la instauración de una dictadura. Sus hijos y sus seguidores más cercanos ensalzan las alianzas con el partido alemán de extrema derecha, que defiende los ideales nazis. De hecho, en 2018, David Duke, exlíder del Ku Klux Klan, dijo en una entrevista sobre Bolsonaro: “Él suena como nosotros".

Y no podemos olvidarnos de que la familia Bolsonaro es muy cercana a VOX, de hecho, el hijo Eduardo Bolsonaro es “garoto propaganda” de la Carta de Madrid en toda Latinoamérica, ese alegato de la extrema derecha española. Santiago Abascal ha estado en Brasil para hacer buenas migas con Bolsonaro.

Hoy, 7 de septiembre, a 200 años de la proclamación de la independencia del Brasil, destacamos las palabras del profesor Silvio Almeida, jurista y presidente de la Fundación Luiz Gama:

"Brasil nació como nación, forjó su primer discurso sobre quiénes eran sus pueblos, creó su primera literatura, forjó su derecho, sostuvo su monarquía, en un país que se asentó en un pacto violento de todos contra las personas esclavizadas. Además, la formación económica y social brasileña permitió que la esclavitud se extendiera por todo el tejido social, formando una amplia masa de personas interesadas en mantener la esclavitud y su estabilidad. Por lo tanto, la superestructura político-jurídica, el liberalismo brasileño, sustanciación de este pacto, pasó por la unión de amplios sectores contra las personas esclavizadas.”

Pero si algo debemos recordar y celebrar este 7 de septiembre es la abolición de la esclavitud, que fue el resultado de un complejo proceso histórico en el que las personas esclavizadas jugaron un papel político fundamental. Comprender la relevancia de este proceso en la constitución de la sociedad brasileña es tarea de toda la población brasileña.

Y nuevamente, nos dice el profesor Silvio Almeida: “No nos dejemos atrapar por las trampas de nulidades políticas que solo quieren provocar indignación. Son marionetas cuya irrelevancia sentirán al final de este período oscuro cuando sean abandonados en el camino por los racistas que apoyan. Alabemos a las ancestras que llevamos en el pecho, que nos piden que las superemos, que seamos mejores, que lleguemos más allá. ¡Viva Zumbi dos Palmares! ¡Viva Dandara y la lucha negra! ¡Viva los Pretos Velhos, que encarnan sabiduría y ancestralidad!”

Hoy, 7 de septiembre, a 200 años de la independencia, destacamos las luchas sociales de la población afrodescendiente, de los Pueblos Indígenas, del Pueblo Gitano, del campesinato, de las trabajadoras, y enfatizamos que nos tenemos que unir para desafiar la amenaza del populismo racista, la extrema derecha y el fascismo.

En este 7 de septiembre, nosotras: MBCF, hacemos la misma pregunta que el “Grito de los Excluidos e de las Excluidas”: "¿Independencia para quién?”. Reiteramos nuestro compromiso de lucha contra el fascismo, por la igualdad, el respeto a la diversidad, y defendemos   que    sin democracia no hay Independencia. ¡Por el derecho a la alimentación, a la vivienda, al trabajo y a la democracia!

Em outubro vamos comemorar o fim desta terrível presidência, mas não vamos nos iludir: El bolsonarismo persistirá.

¡La lucha contra el neofascismo debe continuar!

¡Resistiremos, y venceremos!

Fora Bolsonaro!

Ele Não! ¡Él No!

Marielle Presente! 

(Manifiesto del 7 de septiembre del 2022)


miércoles, 18 de septiembre de 2019

Mesmo longe, lutamos pelo Brasil

Um breve relato sobre a manifestação "Lute pela Amazônia" realizada em Barcelona no dia 7 de setembro pelo grupo de mulheres brasileiras que lutam contra o fascismo em Barcelona

O ato “Lute pela Amazônia”, convocado pelo coletivo Mulheres Brasileiras Contra o Fascismo, estava previsto para começar às 18h. Algumas companheiras já estavam ali, quando cheguei às 17h30. Para mim, foi a primeira experiencia apoiando mais diretamente o coletivo, que eu conhecia de já haver ido a outras manifestações, como quando do assassinato de Marielle Franco e da manifestação do Elenao! contra a eleição de Jair Bolsonaro. Dessa vez, 7 de setembro, dia da Independência do Brasil, estava ao lado de delas de novo, na mesma praça, agora protestando contra outro absurdo: as queimadas propositais na Amazônia que seguem até hoje, desde que “o dia do fogo” foi convocado por fazendeiros locais. 

A praça estava toda tomada por andaimes dos palcos que estavam sendo construídos para as celebrações do Dia Nacional da Catalunha, no dia 11. Pensei por um instante que não íamos ter como organizar o ato por falta de espaço, já que por ali também circulam um enorme número de turistas. Mas um lugar junto às obras foi encontrado e as meninas rapidamente começaram a fazer a manifestação acontecer, espalhando cartazes para todos os lados, com uma faixa enorme do coletivo na parte central. 




Como brasileira há um ano e sete meses longe de casa, e ativista contra todo o tipo de opressão há muitos anos, é bom experimentar essa cumplicidade entre pessoas tão seguras da justeza da causa que as levaram até ali. Ao meu lado, mulheres brasileiras de várias regiões do país, com suas identidades e sotaques próprios. Lembro que Dai chegou comentar que lhe custava vestir a cor da roupa escolhida para a manifestação – preta, em contraste ao verde amarelo pedido por Bolsonaro. E sorridente explicou que, como era sábado, a sua orixá exigia outra cor. Brasis estavam, seguramente, representados naquele espaço, e denunciando, na gringa, uma situação de extrema violência extrativista que ainda não acabou, como ainda chegam os relatos diretamente do Brasil.


A manifestação começou quase que pontualmente às 18h. Dai Sombra, Rose Lopes, Gabriela Marques e Gabriela Sarmet, conduziram. As meninas seguram qualquer apresentação. São carismáticas, empáticas e coordenadas. Leram o manifesto do ato em espanhol e português – e chamaram as falas dos manifestantes e das entidades de apoio. 


"Estamos vivendo uma tragédia ambiental sem precedentes. Os incêndios, que estão arrasando a floresta amazônica há cerca de um mês, têm um forte impacto, principalmente, sobre a biodiversidade e a vida das populações locais, como as indígenas, seriamente ameaçadas. Além disso, segundo especialistas, poderão causar mudanças climáticas irreversíveis em todo o mundo."

(Trecho do manifesto Lute Pela Amazônia, lido em português por Gabriela Marques e em espanhol por Gabriela Sarmet)

O manifesto teve a adesão de 25 entidades e coletivos. Em seu final, faz uma convocatória clara a todos os europeus, para que não tolerarem mais as bravatas da extrema direita, na figura "de um presidente totalmente despreparado", e que se acabe com o consumismo desenfreado nos países enriquecidos. Muita gente estava atenta e entendeu o sinal.


Em seguida à leitura do manifesto, a integrante do MBCF e deputada pelo partido Esquerda Republicana Catalã (ERC), Maria Dantas, explicou em catalão que queria se dirigir, naquele momento, aos brasileiros que ainda apoiam o governo Bolsonaro e leu um texto de Davi Lima Verde, que dizia que os apoiadores serão lembrados não só como aqueles que legitimaram ações racistas, homofóbicas, misóginas e contra os direitos humanos, mas também "como quem compactou com o assassinato e sofrimento dos povos da Amazônia". O recado do grupo estava claramente dado. Definitamente, era a único possível para o 7 de setembro de 2019. 


Algumas organizações enviaram representantes que falaram ao público, manifestaram preocupação e solidariedade à situação do Brasil, como o coletivo Brasil-Catalunya, os partidos catalães da CUP, Esquerra Republicana e o Partido Socialista, além da Fundação de Ajuda e Promoção às Culturas Indígenas. Companheiros da Bolívia também contaram sobre os incêndios na amazônia boliviana. A força da floresta é tão grande que inspira depoimentos assim e vai além do interesse dos grupos organizados. Muitos dos que estavam na manifestação eram brasileiros assustados com a proporção que os incêndios tomaram, sem contar o sem número de curiosos que paravam para escutar o que se falava. O ato mostrou que, sim, a denuncia internacional é parte do processo de mudança, seja ele rápido ou não.





Às demais manifestantes do coletivos que não falaram coube um trabalho de bastidor fundamental: toda a manifestação foi registrada em vídeo e uma faixa composta especialmente para o ato foi segurada, aos pares, ficando visível por mais de duas horas ao público. A mim coube tirar fotos do ato e escrever esse breve relato que espero que anime a mais gente a participar das próximas manifestações. Razões recebemos quase que diariamente do irrefreável e autointulado Capitão Motosserra. Ojalá pressões como essas ajudem a dar outro destino à Amazônia e ao Brasil.







Aline Bonacin, ativista contra as opressões.



domingo, 3 de marzo de 2019

Logros - Ajuntament de Barcelona aprueba Propuesta de Resolución contra el gobierno de Bolsonaro

Ajuntament de Barcelona aprueba Propuesta de Resolución contra el gobierno de Bolsonaro, el 14/11/18











Artículo - Uso estratégico de los medios de comunicación: una pieza clave para la victoria

Por Maria Badet y Patrícia Cassemiro

Uso estratégico de los medios de comunicación: una pieza clave para la victoria

Desde el resultado de las elecciones presidenciales en Brasil, día 29 de octubre de 2018, nosotros los brasileños residentes en el exterior recibimos muchos abrazos solidarios e incrédulos con la elección de Jair Bolsonaro. Y siempre aparece la pregunta: ¿cómo ha podido pasar eso? ¿Cómo pudo la gente votar en este candidato? Sin duda una de las claves para responder a esta pregunta pasa por la comunicación. Y cuando decimos comunicación, no solo nos estamos refiriendo a la idea tradicional de grandes medios de comunicación, sino también al entendimiento del papel que juegan todos los procesos comunicativos, desde las comunicaciones interpersonales hasta el uso de las nuevas tecnologías.
Por tanto, el análisis no comienza en la campaña presidencial. Al contrario. El análisis comienza años atrás cuando la conocida BBB (Bancada da Bala, Biblia e Boi) se fue fortaleciendo día a día en las diferentes estancias del poder, tanto a nivel municipal, como estadual y federal. Los discursos proferidos por los representantes de estos grupos ganaron mucho espacio mediático en los medios hegemónicos y tenían reductos concretos para perpetuar y fortalecer sus anhelos.
Entre estos reductos podemos destacar el papel de las iglesias, donde los pastores y padres, con discursos de defensa de los valores de la familia y de la tradición, alimentaron y alimentan discursos básicos y apelativos. A partir de estos discursos, presentaron las figuras que podían salvar Brasil de todo mal, de los comunistas y de las personas que huyen de la lógica de familia heteronormativa y tradicional. Fue así que terminologías sin sentido e infundadas, como la tanto usada “ideología de género”, fueron ganando la boca de mucha gente que reprodujo, sin menor conocimiento, la cartilla que les fue mostrada. Fue así que mucha gente de bien fue comprando un discurso radical de derechas. Fue así que muchas fake news tuvieron su espacio garantizado para perpetuarse durante la campaña presidencial, pues muchos ya habían comprado e incorporado aquel discurso y precisaban solo de un empujoncito para pasar la "noticia" hacia adelante.

Imagen de la nube
Otro aspecto relevante para entender como el actual presidente llegó al poder es analizar sus estrategias de campaña. Bolsonaro utilizó estrategias similares de uso de las redes sociales y oposición a los grandes medios de comunicación, de forma similar a como hizo Donald Trump, asociado a estrategias de comunicación frecuentemente utilizadas por regímenes dictatoriales como clave para el resultado. Por cierto, las estrategias fueron muy bien pensadas y aplicadas para el objetivo que tenían, aunque desde el punto de vista de la transparencia, ética y respeto a las leyes electorales varias sospechas estaban en el punto de mira de la justicia, principalmente las acusaciones de recibo de más de 12 millones de reales de empresarios para propagar fake news vía whastapp.
Comunicar es saber a quien dirigimos el mensaje  y la mejor forma de saber pasar nuestro recado. Por lo tanto, Bolsonaro apeló al discurso populista y utilizó el descontento de muchos brasileños como las acusaciones de corrupción del Partido de los Trabajadores (PT) y los problemas de seguridad pública en el país para diseminar discursos antidemocráticos y autoritarios como el Salvador da Patria. Además, construyó la imagen de ser un Mesías (su nombre del medio), o sea, un legítimo Salvador de la Patria y gran pilar de la ética y lucha contra la corrupción. ¡Listo! Con este escenario montado y un gran electorado ya bien trabajado años atrás en las iglesias y otros reductos, bastaba fomentar a los indecisos ya sedientos y ansiosos para ver la alternancia de poder.
Otro punto importante del juego fue la relación del candidato con los grandes medios de comunicación. Desde el principio optó en huir del script y, asesorado por el ex estratega de la Casa Blanca Steven Bannon, que trabajó con Donald Trump, optó por una relación hostil con grandes vehículos de comunicación. Ya en su primera entrevista de campaña en el Jornal Nacional (telediario de mayor audiencia de Brasil) hizo amenazas a uno de los periódicos de mayor credibilidad del país (Folha de São Paulo). Y fue así durante toda la campaña. Ataques y amenazas a periodistas y medios de comunicación, siendo sus perfiles en las redes sociales sus principales medios de comunicación con sus electores. Optó por no conceder entrevistas a grandes medios de comunicación y por no comparecer en debates. Una estrategia inteligente, pues la figura mítica construida podría ser fácilmente deconstruida en un debate más profundo, incluso porque en las pocas entrevistas que dio, quedó claro que no tenía conocimientos profundos sobre muchos puntos claves para la política nacional.
Después de ser elegido, la relación con los grandes medios de comunicación sigue en la misma línea, siendo su primera rueda de prensa como presidente electo con periodistas escogidos a dedo. La ceremonia de toma de posesión presidencial marcada por una estructura y trato de los medios distante y limitado, que fue objeto de crítica de corresponsales nacionales e internacionales.

Discurso en que Bolsonaro promete cortar el presupuesto publicitario de su gobierno.
Foto: NELSON ALMEIDA/AFP
Bolsonaro presentó a Brasil una nueva forma de hacer campaña política pensada para nuevos tiempos, pero que devolvió el país hacia tiempos antiguos. Tiempos en que los derechos humanos y la libertad de expresión vuelven a estar en juego.

Leerlo en el boletin nº1 del 2019

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Por Patrícia Rocha Domingues

(Des)gobierno de la intolerancia: vidas LGBT en riesgo

“Bolsonaro ganará para extinguir a los maricas, esa gente sucia tiene que morir”. Fue lo que escuchó la transexual Julyanna Barbosa el día anterior a las elecciones, después de ser pateada y golpeada con palos en Rio de Janeiro.
Dos días después, lo que sería una simple conversación de taxi resultó en amenaza de muerte por parte del conductor. Al ser preguntado sobre su visión política, Elói contestó que, por ser LGBT, tenía miedo por el nuevo gobierno; a lo que le siguió un sermón bíblico, una agresión y una amenaza de empujarlo afuera del vehículo en velocidad.
La noche siguiente, una pareja de lesbianas denunció a la policía la recepción de una carta con amenazas y un suástica. El remitente se identificó como integrante del Movimiento Homofobia Ya y el texto afirmaba que el barrio “no acepta actitudes inmorales” y que si la pareja no se marcha el movimiento “tomará justa acción”.
Un estudio de la Agencia Pública, en conjunto con Open Knowledge Brasil, demuestra que hubo por lo menos 70 ataques de apoyadores de Bolsonaro entre los primeros diez días de las elecciones; en el cual las víctimas eran mayoritariamente LGBTs, negras y mujeres. Entre esas agresiones, algunas resultaron en muerte, como el caso de Cacá, un peluquero de 57 años, que fue muerto a golpes en su propia casa en Curitiba después de encontrarse con un hombre que conoció por aplicativo. El mismo, con el celular de la víctima, pasó a enviar mensajes por WhatsApp de “viva Bolsonaro” a los amigos de Cacá.
Es de conocimiento general que la sociedad brasileña siempre ha sido homofóbica. Datos del Grupo Gay da Bahia (GGB) apuntan que a cada 19 horas una persona LGBT es muerta en Brasil, configurando el país que más mata LGBTs del mundo. Solo en 2018, alrededor de 420 muertes relacionadas con la LGBTfobia fueron confirmadas. Entre ellas, pocas se refieren a lesbianas, una vez que, según investigadoras de la Universidad Federal de Rio de Janeiro, aún hay mucha invisibilidad con la existencia lesbiana y por ende no se notifican los crímenes relacionados a esa categoría.

Foto en Universidad brasileña
El grupo lanzó a principios de 2018 el dossier “Lesbocidio”, término acuñado para designar el homicidio de mujeres por el hecho de ser lesbiana. Por medio de las redes sociales, de websites, de periódicos electrónicos y otros medios de comunicación, fueron colectados datos situacionales de 110 homicidios y suicidios ocasionados en la primera mitad de 2018.

¿Qué cambia con Jair Bolsonaro en la presidencia?

Conocido por no temerle a lo designado “políticamente correcto” y exponer públicamente y de forma explícita perjuicios que gran parte de las personas esconden; el presidente logra conversar con sus electores y sus propias intolerancias de la manera más verdadera y vulgar posible. Con ello, moviliza un resentimiento de gran parte de la población debido a la conquista de derechos de las minorías políticas históricamente vulneradas, en el cual estos son entendidos como “privilegios”.
Desde su primer mandato como diputado en 1991, Bolsonaro viene afirmando frases y actitudes homófobas, como “me da asco, estos gais y lesbianas quieren que tomemos como ejemplo su promiscuidad”, “si veo dos homosexuales besándose en público les pego”, y “sería incapaz de amar un hijo homosexual, prefiero que el muera en un accidente”. De igual manera, contrario al matrimonio homosexual, el presidente critica su legalidad y se refiere a ello como una decisión para colapsar la unidad y los valores familiares tradicionales.
El peligro está arraigado. Bolsonaro, quien era un diputado burlesco e insignificante hace pocos años, ahora es enunciado con orgullo en las mesas de bar, en los domingos de familia, en el trabajo y en las calles; produciendo miedo y preocupación entre los electores de oposición. En ese sentido, el discurso de odio del presidente promueve la violencia y legitima los actos ya cometidos por parte de un grupo más radical. Así, lo que en otro momento sería considerado inadecuado o inmoral se transforma en socialmente aceptable, una vez que, en discurso, reverbera por parte de la figura más importante de la nación.
Pero no es solo la violencia física que ha sido consecuencia de la ascensión de Bolsonaro. Las agresiones verbales, que varían de insultos a palabras despectivas a amenazas de muerte, dispararon con el clima electorero. La Asociación Brasileña de Periodismo Investigativo registró 141 amenazas solo a los periodistas que trabajaban en las elecciones. Para el colectivo LGBT no se recogieron datos, pero cualquiera que desplazase el cursor por la timeline de Facebook se encontraba con innúmeros relatos de agresiones y con centenas de posts despreciativos hacia los LGBTs.
Aparte de escenario para las agresiones virtuales, las redes sociales como el WhatsApp y el Facebook fueron clave para la disputa presidencial. Como las mismas tienden a contribuir para la formación de burbujas, se refuerzan las posiciones políticas y se multiplican las voces antes irrelevantes. Es el ambiente propicio para la externalización de las emociones e ideas más extremas, las cuales se convierten en discursos agresivos hacia lo diferente. Al no funcionar bajo las reglas de la vida real ni tampoco tener oposición, la barbarie se ve instalada.

Protesta “Besazo” contra Bolsonaro commons.wikimedia Brasil
Asimismo, las redes sociales fueron esenciales para la circulación masiva de las llamadas fake news, noticias falsas contra los opositores utilizadas para impulsar campañas electorales. Una de las mayores fake news, responsable por hacer con que gran parte de las personas neutras votasen en Bolsonaro, fue el denominado “kit gay”. Este fue acusado de ser un kit de lectura sexualmente explícito distribuido para niños de 6 años de los colegios públicos, en el cual la idea sería la de “sexualizar a los niños” y “enseñarlos sobre la homosexualidad y la ideología de género”.
En realidad, se trata de un proyecto llamado Escuela sin Homofobia, en el cual el candidato del Partido de los Trabajadores (PT) a presidencia y exalcalde de São Paulo, Fernando Haddad, presentó en 2001, pero que jamás llegó a ser implantado por presiones de la iglesia evangélica. El objetivo era educar a los profesores para lidiaren con sus alumnos adolescentes sobre diversidad sexual, derechos LGBT y lucha contra la homofobia. Aparte de ello, Haddad fue acusado de querer distribuir teteras en formato de pene a niños preescolares, algo completamente absurdo e inverosímil.
Además, cabe resaltar la violencia institucional del nuevo gobierno, impulsada en gran medida por el cristianismo; una vez que el propio presidente es católico radical e interactúa de forma conjunta con los políticos evangélicos. Fruto de esa conjunción fue el compromiso firmado con representantes de la iglesia evangélica para promover el “verdadero sentido del matrimonio, la unión entre hombres y mujeres”. El documento defiende que la familia sea “constituida de acuerdo con las enseñanzas de la iglesia y el derecho de educar a sus hijos”. En esta lógica nace el cambio del Ministerio de los Derechos Humanos al Ministerio de la Familia, Ciudadanía y Derechos Humanos, comandado por la pastora evangélica Damares Alves.
Adverso a los derechos humanos, Bolsonaro no concibe la pauta LGBT en el nuevo ministerio. En la medida provisional n° 870/19, firmada el día siguiente a su toma de posesión, es citada la promoción de los derechos de la mujer, de la familia, de la juventud, de la persona mayor, de las minorías étnicas y de la persona con deficiencia, pero no posee ninguna citación con relación al colectivo LGBT. En la práctica, ello configura una exclusión del colectivo en lo que concierne a políticas públicas y derechos institucionales, en contrapartida a lo que era promovido como derecho humano y encabezado como pauta de secretaria desde 2001 con los gobiernos del PT.

Pantallazo de Instagram
Sin embargo, este lamentable contexto no es una realidad especifica de Brasil. La ascensión de la ultraderecha es evidente en América y Europa, desde Paraguay a Polonia, de Trump a Le Pen, del neonazismo sueco a VOX. Hace pocos días el primer centro LGTBI de Cataluña amanecía con la puerta destrozada y escritos de “Estáis muertos”, “Fuck LGBT” y una cruz celta, símbolo nazi.
El momento político es global. Así como la LGBTfobia, pese a sus evidentes matices a depender de la cultura y región. De modo que es necesaria la internacionalización de las acciones y solidaridad entre países, para que finalmente podamos entender que todo está conectado y que, en intensidades y de formas distintas, el mundo camina en estructuras similares. No hay momento para el desánimo ni el miedo, el tiempo ya ha demostrado que la historia es cíclica, que no hay derecho asegurado y ni tormenta que no acabe.

Leerlo en el boletin nº1 del 2019


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MBCFR e o Núcleo do PT BCN na Festa do 13